¿Tiene límites la libertad de expresión?

 ¿Tiene límites la libertad de expresión?

Existen diversas opiniones a cerca de esta pregunta y son muchos los filósofos que aportan su punto de vista. Es importante también reflexionar sobre el tipo de libertad de la que disponemos los seres humanos en los tiempos que corren.


                    




Mill, un filósofo y economista inglés, se opone a la censura, el piensa que toda idea o todo discurso debe tener la oportunidad de ser debatido en un espacio público independientemente de que este sea correcto o no. Esto le da la posibilidad a la humanidad de saber que esta idea es equivocada  y de esta manera formular otro pensamiento distinto. Se forma así un debate en el espacio público entre las distintas personas y sus distintas opiniones, esto es esencial para el ejercicio de la democracia.

Una postura como la de Mill puede parecer difícil de sostener, un discurso de odio o un discurso que llama a discriminar a una minoría vulnerable tiene como es normal su repercusión. Para el filósofo el límite de libertad de expresión se encuentra en el momento en que la acción de aportar una opinión afecta a terceros. No obstante, esta afirmación puede parecer difusa. Es por eso que la persona que formula esta idea acarrea con una gran responsabilidad. El punto al que llegamos finalmente trata de donde se encuentra el límite de responsabilidad de la persona que emite el discurso.

Por poner un ejemplo de un tiempo más o menos reciente se me ocurren  los discursos de expresidente de los Estados Unidos, Donald Trump. Muchos de estos eran denunciados a diario por miles de personas que se sentían discriminadas ante tales comentarios. Hablar en contra de los inmigrantes o de las poblaciones negras son algunos de los ejemplos más conocidos. A pesar de que no es la propia persona la que comete ese acto de agresión en contra de una parte de la población sus comentarios, por el contrario, pueden derivar en serios problemas al incitar de alguna manera a terceras personas.

Platón, al contrario que Mill, defiende que es necesario que exista un límite en la libertad de expresión. De esta forma el estado tiene el control absoluto de nuestra libertad, algo similar a lo que ocurre en la actualidad. Como ya conocemos y hemos estudiado en clase Platón defiende la censura de los ignorantes, los sofistas o los burócratas, pues estos no representan el verdadero significado de las ideas y el bien, imprescindibles para crear un estado justo. Es más Platón obliga de alguna manera a ejercer de gobernadores a los filósofos, esta idea se debe a que como el filósofo no desea ser líder es por ello que debe actuar como tal, ignorando sus preferencias y anulando de esta manera su libertad de expresión.

Una pregunta que nos podemos formular en el día a día es si en el mundo en que vivimos tenemos la capacidad de expresarnos libremente. Mi reflexión es clara ante este aspecto. En los tiempos que corren los seres humanos vivimos sometidos ante un control de las fuerzas políticas que impide la libertad de expresión. Ante el mínimo pensamiento que ocupes y que vaya en contra del de esta sociedad tan convencional como la que ocupan estos tiempos, puedes verte envuelto en serios problemas, relacionados con graves condenas. Es más, considero que estamos en un momento de regresión de libertades dirigido a la represión propia de cada individuo. Nos censuramos de forma espontánea y de este modo no sufrimos las consecuencias negativas de las que hablamos anteriormente, hasta el punto en que esta autocensura está tan normalizada que nadie se la cuestiona. Por decirlo de otra manera, el estado nos está educando de forma que ellos son los únicos que controlan las palabras que salen de nuestra propia boca.












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Comentarios

  1. Regular Guillermo: empiezas mal, sin una introducción. Hubiera sido mejor Platón antes que Mill. Por ultimo, tu reflexión final no enlaza con lo que expones anteriormente. Saludos

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